Nahuel Czuhaj, el misionero que recorre 120 kilómetros por día para dar clases en aulas plurigrados y es semifinalista del Premio Docentes que Inspiran
Czuhaj comenzó su carrera docente a los 21 años. Explicó que en estas aulas da clases a estudiantes de entre 4 y 14 años, quienes se organizan en plurigrados. Precisó que en el aula 1 enseña a alumnos de quinto a séptimo grado y luego tiene otro aula con niños de sala de 4 hasta séptimo grado.
Educación disruptiva en contextos rurales rurales
El docente aborda todas las áreas y disciplinas con un enfoque disruptivo e innovador. “Trabajo desde la disrupción, desde ese enfoque, partiendo un poco la innovación, trayendo a estos contextos y haciéndoles entender a mis estudiantes que ellos tienen las mismas posibilidades que cualquier estudiante, sea cual sea su realidad o el contexto donde vivan”, explicó Czuhaj.

En cuanto a los desafíos que enfrenta, mencionó las condiciones del tiempo, especialmente el frío y la lluvia, que dificultan los trayectos por caminos que no están en óptimas condiciones. “Son más de 120 kilómetros, básicamente. Entonces, hay un trayecto así de sobre todo cuando venís en días de lluvia o frío porque los caminos no están en condiciones perfectas tampoco. Entonces, por ahí ese es el desafío más amplio”.
Además, el docente destacó el trabajo de transformación que realizó en la comunidad. “Estuvimos trabajando un montón en la transformación de la comunidad, lo cual también nos ha llevado a que la infraestructura esté en mejores condiciones. A través de diferentes donaciones y del trabajo mancomunado de toda la comunidad, se logró que, por ejemplo, el frío no lo pasemos tan brusco”.

Reveló que revistieron todo el predio y el instituto, y que el aula satélite número 3, inaugurada hace dos años, mejoró sus condiciones para los estudiantes.
Czuhaj también se refirió a las realidades de sus alumnos, quienes provienen de entornos con recursos bajos. “Las realidades son muy diversas, partamos de que todos son de recursos medio-bajos, bajos, básicamente. Hay un desafío bastante complejo también de poder acompañarlos en ese sentido”, afirmó.

Otro logro importante fue la instalación de internet en el aula satélite número 3 este año. “Me parece un acercamiento muy importante porque nosotros con el aula satélite 1 venimos con proyectos muy interesantes y con este también aunque no teníamos internet, porque nosotros, como siempre digo, el internet viene a ser un plus, pero nosotros lo que buscamos es una transformación, no necesariamente desde las tecnologías, sino desde esa innovación para que ellos puedan aprender de forma distinta”, sostuvo.
El proyecto Ecohacker y el vínculo con la comunidad
Czuhaj creó la iniciativa “Ecohacker en el aula”, un espacio donde comparte el trabajo que realiza con las dos aulas satélite. “Subo un poco del material ahí para que podamos predicar desde el ejemplo algo de lo que hacemos y ojalá sea de ejemplo para otros que se animen y tengan las mismas iniciativas”, dijo.
El docente expresó que su mayor expectativa es “poder seguir transformando realidades”. “Me parece que la educación busca eso. Yo justamente elegí la docencia porque me interesa la educación, creo en ella y me parece que es un puente transformador para la vida de cualquier estudiante”, manifestó.

En su familia, su hermana y él son docentes, mientras que sus padres son productores. “Conozco muy bien el sector rural, sé del sacrificio que conlleva la producción y nada, represento también a todos los productores. Hablo mucho de esto y también esta nominación conlleva y lleva eso, a representar a toda la educación rural misionera y de cualquier parte del país y del mundo que me parece que hacen un trabajo mancomunado inmenso”, enfatizó.
Czuhaj reveló que su hermana lo esperó un año para estudiar juntos. “Yo tenía mi convicción muy clara, era estudiar esto porque era lo que me gustaba. Y me acompañó, fuimos, estudiamos, nos recibimos juntos y hoy por hoy los dos estamos ejerciendo”.

Respecto a su futuro, el educador remarcó que tiene claro que no dejaría la ruralidad por un cargo urbano. “Sin esta ruralidad de hoy, de todos estos años, porque comencé ejerciendo en estas aulas satélites, estoy acá hace 5 años, entonces, es un sentido de pertenencia y sin estas aulas satélites, sin estos estudiantes que tuve y que tengo, no existe un profe Nahuel. No lo aceptaría”, sentenció.
El vínculo con sus estudiantes y la comunidad es fundamental para el joven docente. “Más allá de la realidad, que es bastante compleja, de todo el trayecto que tengo todos los días, hay un cariño y hay un vínculo que es hermoso, es fruto también de mucho esfuerzo, de construir ese vínculo sano”, afirmó.

Enfatizó que busca que los estudiantes confíen en él y que la relación trascienda lo meramente docente-alumno. «Me parece que es fundamental para que realmente el conocimiento sea de ejemplo y que pueda transformar la vida, me parece que sin cariño, sin emociones realmente, no existe una educación transformadora».
A diferencia de lo que ocurre en zonas urbanas, Czuhaj no experimenta un deterioro en la relación entre familias y docentes. “No porque sea ruralidad no quiere decir que no existan conflictos o no surjan inconvenientes. Siempre van a haber cuestiones, pero uno siempre a través del diálogo logra establecer límites o más que nada un vínculo sano”, explicó.
Czuhaj no conoce personalmente a Roxana Acosta, la otra docente misionera semifinalista de Colonia Delicia, pero expresó su deseo de hacerlo. “Mi objetivo es poder hacerlo, poder ir más que nada poder ir a conocer un poco la realidad de ella, que es una realidad que desconozco. No trabajé en escuelas interculturales y me gustaría, sí, ojalá que podamos establecer vínculo en algún momento y me gustaría ir a conocerla. Sería maravilloso poder compartir las experiencias con ella también”.
Se espera que en las próximas semanas el comité anuncie a los seis finalistas de Docentes que Inspiran por lo que crece la expectativa en provincia, que años anteriores ya tuvo educadores destacados en el certamen nacional.