Escándalo en el fútbol femenino | Cinco jugadoras de la Selección Argentina rompieron el silencio y denunciaron a un exentrenador por abuso
Cinco futbolistas que pasaron por la selección argentina femenina denunciaron al entrenador Diego Guacci por presunto acoso y abuso sexual ante el Comité de Ética de la FIFA. Después de un proceso que el máximo ente del fútbol mundial cerró sin sanciones, las jugadoras decidieron hablar públicamente por primera vez para revelar el “calvario” que vivieron y la persecución posterior.
La denuncia se formalizó en mayo de 2021 a través de FIFPro, el sindicato mundial de futbolistas. En aquel momento, el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, publicó en sus redes que irían “hasta las últimas consecuencias”, pero la entidad luego emitió un comunicado en el que deslindó su responsabilidad. La Cámara de Investigación de la FIFA, liderada por la abogada Margarita Echeverría, concluyó que existían incumplimientos al código de ética y recomendó sancionar al acusado. Sin embargo, la Sala de Adjudicación solo convocó a Guacci, quien durante la audiencia identificó por su nombre y apellido a las denunciantes anónimas.
Un año más tarde, la FIFA cerró la investigación. El informe final concluyó que “las pruebas en el expediente son insuficientes para corroborar los hechos relatados por las jugadoras“. A pesar de ello, el mismo documento aclaró en su punto 156 que “la Cámara desea subrayar que dicha conclusión no debe considerarse como un reconocimiento de que los hechos denunciados no ocurrieron, ni de que el Sr. Guacci actuó de conformidad con el Código de Ética de la FIFA”.
El abogado de Guacci, Rubén Melloni Anzoategui, cuestionó la interpretación de ese párrafo. “Esa es una opinión suya que parece incorrecta y fuera de lugar. Es una frase que usted está interpretando equivocadamente”, sentenció en diálogo con LA NACION.
Relatos del hostigamiento
Luana Muñoz, Gabriela Garton, Aldana Cometti y Camila Gómez Ares son cuatro de las cinco futbolistas que decidieron romper el silencio. Afirmaron que Guacci las agredía con referencias sexuales, físicas y persecuciones. Las jugadoras relataron un ambiente de temor y manipulación bajo su dirección técnica en River, UAI Urquiza y en las selecciones juveniles entre 2012 y 2017.
Gabriela Garton, exarquera de la Selección, describió desde Australia “comportamientos violentos, formas de manipular a jugadoras y maneras de hablarles que no corresponden con un espacio seguro”. La futbolista recordó una frase de Guacci tras una derrota. “¿Qué tengo que hacer para que jueguen bien? ¿Meterlas en la ducha y cogerlas por el orto?”. Además, aseveró que la situación empeoró cuando la convocaron al seleccionado nacional. “Delante de mis compañeras me dijo que era una traidora. Y agregó: ‘Sos como todas las demás, capaz de bajarte los pantalones y hacerte violar para estar en la Selección’”.
Por su parte, Luana Muñoz, actual jugadora de Belgrano de Córdoba, detalló su experiencia. “Era frecuente que después de las prácticas nos acercara con su auto a nuestras casas. En general éramos tres o cuatro. Pero en una ocasión me quedé sola en su coche con Diego y empezó a hacerme muchas preguntas sobre mi vida sexual. Me preguntó si me gustaban las chicas o los chicos, si salía con alguien del plantel. Llegó a preguntarme si ya había tenido mi primera vez y hasta me insinuó si había estado con una determinada compañera del plantel. Yo tenía 15 años y eran demasiadas preguntas juntas de temas muy privados en donde un entrenador no tiene nada que hacer. Eso me hizo sentir incómoda y en peligro”, contó.
Una quinta denunciante, identificada como “Jugadora E”, también confirmó los hechos. “Esto fue en 2014. Yo tenía 23 años, solo quería jugar al fútbol en un club para intentar representar a la selección argentina y de pronto mi entrenador me empezó a hacer propuestas inadecuadas. Al principio me hice la boluda y le dije que estaba de novia. Pero una noche, a una hora inapropiada, me llamó por Skype, me mostró que estaba en ropa interior y con una erección, y me pidió fotos íntimas. Ante mi negativa me dijo: ‘Esto nunca me pasó antes, vos sos la primera. Vos me ponés así. Por favor no se lo digas a nadie, te prometo que no va a volver a pasar’”.
La batalla judicial
Tras el cierre del caso en FIFA, Diego Guacci inició una “acción declarativa autosatisfactiva de certeza de inocencia probada” en la justicia argentina. Además, junto a su esposa Andrea Robledo, demandó a cada una de las jugadoras por 25 millones de pesos por “daños y perjuicios”. Como respuesta, la abogada de las futbolistas, Andrea Lucangioli, decidió reconvenir en la mediación, por lo que ahora Guacci es el acusado de cometer dicho delito contra ellas.
En paralelo, existe una causa penal abierta contra el entrenador y su esposa por “calumnias e injurias en una campaña permanente de desprestigio y persecución”, donde las deportistas actúan como querellantes. El conflicto escaló y afectó también a periodistas que cubren fútbol femenino, quienes denunciaron hostigamientos para que no hablaran del caso.
Alexandra Gómez Bruinewoud, directora jurídica de FIFPRO, explicó por qué las jugadoras no apelaron el fallo de la FIFA. “¡Ellas no apelaron porque no estaban habilitadas para hacerlo! La única que sí podía apelar era la abogada Echeverría. Y nos llama mucho la atención que no lo haya hecho después de sugerir ella misma la sanción”. La letrada agregó que el objetivo principal era apartar a Guacci del fútbol femenino para proteger a otras jugadoras, una medida que solo la FIFA podía ejecutar.