La voz que marcó una época: Boca y River despidieron a Marcelo Araujo en redes sociales con sus relatos más icónicos
El fútbol argentino amaneció este lunes con la noticia del fallecimiento de Marcelo Araujo a los 78 años. Los clubes utilizaron sus plataformas digitales y compartieron videos que funcionan como un archivo de la memoria emotiva de los hinchas. A través de compilados con sus intervenciones más icónicas, Boca y River rindieron homenaje a una voz que definió una época en las transmisiones televisivas.
La institución de la Ribera publicó un video que recorre relatos apasionados y apodos que todavía resuenan en la tribuna. En la pieza audiovisual se destaca aquel Apertura de 1992, cuando Boca enfrentó a Platense en la cancha de Independiente. El relator lanzó una advertencia ante la corrida de Luis Medero que terminó en un gol histórico. “Relatos apasionados, apodos que todavía resuenan en la hinchada y una voz que acompañó gritos de gol que nos marcaron para siempre. QEPD, Marcelo Araujo. Si lo hacés, me voy”.
Además, Boca incluyó en su homenaje las conquistas de sus máximos referentes. El video muestra goles de Juan Román Riquelme a Estudiantes, el aporte de Martín Palermo en los Superclásicos y un tiro libre al ángulo de Diego Armando Maradona que quedó grabado en la retina de los xeneizes.
Tal vez te interese: Luto en el periodismo deportivo | Murió Marcelo Araujo, el icónico relator de Fútbol de Primera
Desde Núñez, River Plate recordó el estilo del periodista con su clásica frase: “Shut up Macaya, que se viene el gol de River”. El club millonario armó un recorrido por jugadas que marcaron la década del noventa y los primeros años del dos mil. El compilado recupera el caño y el gol de Eduardo Coudet en un clásico ante el eterno rival.
En la producción de River aparecen figuras de la talla de Enzo Francescoli, Ariel Ortega y el actual entrenador Marcelo Gallardo. También sumaron el gol del chileno Marcelo Salas contra Vélez en el Apertura 1996, un tanto fundamental para la obtención de aquel campeonato. Las redes sociales se transformaron en un espacio de gratitud hacia el hombre que le puso palabras a los gritos más importantes del deporte nacional.